El blog de Eduardo Betas| ¿La versión beta de Betas?

Alejandro Marticorena, periodista, poeta, actor, blogger pero sobre todo un hermano que la vida me regaló allá a fines de los ‘80, ayer realizó una experiencia interesante con el Twitter.

En estos tiempos en que la fascinación por las nuevas aplicaciones nos dejan con poco contenido, él optó por doblar la apuesta que viene haciendo con su Diario de Diálisis: narró en tiempo real diferentes momentos de su sesión de diálisis -son tres a la semana de cuatro horas cada una- a través del Twitter. Y todo realizado desde un celular con conexión a internet.

Esto último hizo que los mensajes tuitteados no hayan sido todo lo fluido que hubiese permitido un teclado, pero las ganas y, sobre todo el feed back con su red de tuitteros hizo que todo saliera bien.

Esta experiencia creo que se irá perfeccionando con el tiempo y, al menos para mí, tiene tanta importancia como la que realizó Darío Gallo cuando transmitió por Twitter el día de cierre de edición de la revista “Noticias”.

Es que el Twitter es un ya y ahora constante, un relato de vida en tiempo real y, sobre todas las cosas, palabras que ayudan a compartir momentos. Malos y buenos, como la vida misma.  Y en este caso ¿por qué no pensarlo como un aliciente terapeútico a todos los que tienen que padecer este tipo de tratamientos?

Acá abajo transcribo el hilo de mensajes que emitió ayer Alejandro. Y me quedo, por supuesto, para cerrar este post con lo último que escribió: “Me gusta ver el sol”.

•    En el taxi yendo a diálisis. Por lo menos hoy no llueve…

•    Estoy llegando.

•    Ya estoy conectado. No sé por qué hoy las agujas me dolieron como la puta madre… y me olvidé de conectar el cable del audio para la tele. …

•    Igual tengo el MP3 y cosas para leer… porque en definitiva, para lo que dan en la tele…

•    Ahí está Mary, mucama y proveedora del sánguche nuestro de cada diálisis. A ver si la convenzo de que me tueste los dos míos…

•    Lo conseguí. Vamos todavía. Dos tostados de pan francés con una feta de jamón y una de queso.

•    Benito, un paciente, dice que le encontraron un piojo. Fiel a su deformación profesional (abogado) promete traernos piojos a todos.

•    Carajo, me pica la mano derecha. Es la que no debería mover…

•    Cambio de turno. llegan los técnicos del tercer turno (tarde - noche). Algunos pacientes duermen. Yo jamás pude.

•    Va quedando poco de esta sesión de diálisis. Media horita y chau. Mientras escucho a Bebe en “Con mis manos”.

•    Piénsenlo un minuto: ¿no es loco que haya un programa como “Cuestión de peso”? Acá pusieron el 13…

•    @c: yo jamás lo hice y estoy tuitiando desde el celular…

•    Hoy faltaron dos pacientes. Hombre y mujer. De ésta no se sabe nada. De acá la llamaron pero no estaba. Y ni señales. Misterio.

•    Están mostrando como marcaron a marcador el culo de una ex gorda para lipoaspirarla o algo así. Es muy fuerte, che…

•    Me desconectaron. Ahora me toman la presión. Un poco alta: 15 - 9. ¿Me estaré yendo con exceso de líquido? en minutos, la respuesta.

•    @n: Con medio vaso me prendo (debo cuidarme con la ingesta de líquidos)

•    @n: yo no dije que no puedo tomar cerveza. dije que debo cuidarme con la ingesta de líquidos. cantidad es el riesgo,no calidad… :-p

•    Va entrando la gente del último turno. Se quedan hasta las 21.

•    En minutos, mi peso. Es cuestión de peso acá también…

•    @n: Che… te pido medio vaso y me querés conformar con 3 gotas… ¿Para TODO sos así?

•    @n: Tsunami de chanes …

•    @m: Cuatro horas, tres veces por semana.

•    Me fui con 200 gramos más de lo que debía ser (pesé 74,800). Si sigo hipertenso es por otra cosa. O adelgacé o estoy nervioso. O ambas.

•    Estoy en el remise, yendo a casa. Fin del primer experimento tuitero en diálisis. Linda tarde. Me gusta ver el sol. Saludos, twitters!


2 Responses to “Día de diálisis contado en tiempo real por Twitter”

  1. By Nanim on Sep 20, 2007 | Reply

    No sabía que era la primera transmisión de su sesión de diálisis por twitter, ¡cuánto me alegro de haberlo acompañado un rato! Cuatro horas, tres veces a la semana… Yo, ¿de qué me puedo quejar? Yo sólo porto lo mío, nadie se da cuenta si no lo digo. Aunque no puedo evitar pensar cómo sería twittear el avance progresivo, lento, imperceptible de mi enfermedad.

  2. By Alejandro on Sep 20, 2007 | Reply

    Edu, muchas gracias. Un abrazón.

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