Rosario es el Parque Independencia, un silencio que huele a poesía sobre el Rosedal…
Lalo de los Santos (Tema de Rosario)
El viernes 9 de noviembre, en el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC) se realizará la primera edición del Rosario Blog Day. Un evento más que esperado para una de las ciudades argentinas con más actividad 2.0 en general y bloggera en particular.
“Porque los mercados son conversaciones y queremos ser parte de ellas”, es la primera de una larga serie de motivos que esgrimen los organizadores de este encuentro, que vienen trabajando a fuerza de pasión, camiseta y profesionalismo.
“Porque estamos convencidos de que aquello que no se da, se pierde”, es otra de las razones que enumera una suerte de declaración de principios de este evento que está siendo organizado a fuerza de ganas, pasión y entusiasmo pero, sobre todas las cosas, con profesionalidad.
Algunos de los organizadores son Marta Repupilli, María Julia Gutiérrez Oschmann y Federico Picone, desde Rosario y Laura Cambra, haciendo el aguante desde Buenos Aires. De todos modos son muchos más los que están trabajando en este evento que, por fin, saca las experiencias 2.0 de los escenarios de la ciudad de Buenos Aires.
Rosario Blog Day generará un encuentro de distintos proyectos que se están gestando o que ya funcionan en torno a estos nuevos escenarios on line. Desde el importante trabajo que están realizando en tareas de prevención del HIV con el programa PrevenBlogs,las aplicaciones 2.0 en todo lo que hace a educación, con Guillermo Lutzky; la experiencia de los blogs en grandes empresas , como es el caso de Sebastián Parigi, de Telefónica; Vanina Berghella, que centrará su intervención en el tema de periodismos y nuevos medios y Pablo Mancini, que contará algunos de sus nuevos proyectos, entre muchísima gente que tiene como denominador común el hacer cosas.
Por suerte, también estaré allí para intentar contar un poco sobre la función que pueden tener los blogs para darle mayor transparencia a la gestión pública, en especial, la gestión parlamentaria.
Rosario Blog Day se da en un momento clave para esta ciudad y para la provincia en su conjunto, de cara a la asunción del nuevo gobierno socialista en la provincia. Pero también se da en el marco de una ciudad rica en experiencias de pequeñas y medianas empresas y con un desarrollo notable de la capacidad emprendedora de los rosarinos.
Debo admitir que no conozco Rosario pero sí conocí a rosarinos maravillosos, como fue el caso de Lalo de los Santos, autor de ese casi himno que se llama “Tema de Rosario”, cuya letra comienza con los versos iniciales de este post. Para los que quieran conocer todo el tema, en la versión de Lalo y, de paso, ver imágenes rosarinas, hagan click en el video de acá abajo.
Para Edgardo Ritacco, director periodístico de adlatina.com, la publicidad, parece ser el diablo. Para darse cuenta de ello basta leer la primera frase que escribió en su artículo(requiere suscripción gratuita) de hoy: “La publicidad metió la cola.”
¿Y adónde metió la cola la publicidad? Pues en los blogs cuya “atractiva espontaneidad”, según Ritacco, “empezó de pronto a ceder terreno”. ¿De qué está hablando? Del “pay-per-post”, o de cuando una empresa paga para que posteen sobre ella. “¿Sobrevivirán los blogs a esta avalancha?”, se pregunta mientras se le adivina cierto brillito de satisfacción por lo que parece considerar la segura muerte de la blogósfera como instrumento de comunicación “ingenuo”. Lo de “ingenuo” corre por cuenta de Ritacco, obvio…
Para el director de adlatina, un blog, cuando acepta publicidad en sus posteos, debe asumirse como “herramienta publicitaria de una marca o producto”. Vale decir que “ya no se puede jugar con los posteos “ingenuos”, que simulan plantear temas poco conocidos sólo para que otros se agreguen a la discusión y aumente el tamaño del debate.”
De inmediato, el autor parece festejar, para mi gusto de manera muy anticipada y sin mayores fundamentos, que los blogs con publicidad pasarán del “dialogo de posteos” a “una sucesión de argumentos publicitarios”. Entonces, sí, Ritacco sentencia la pérdida del “eterno encanto de la discusión y la espontaneidad”
Nunca es triste la verdad…
El razonamiento de Ritacco es claro y sencillo: los blogs, al aceptar publicidad, mordieron la manzana evenenada que les ofreció la serpiente que encarna a todo mal: la publicidad. Por lo tanto, los blogs (todos los blogs, según este hombre) perdieron la espontaneidad y pasaron a ser herramientas publicitarias.
Este hecho parece alegrar sobremanera a Ritacco que habla de los blogs como un fenómeno que ya pasó, al decir que constituyeron “un efecto fulminante”. Lo que traducido a la realidad, se leería: “Esto es lo que yo quiero que pase porque la industria de la publicidad tradicional necesita seguir utilizando a las audiencias de manera cuantitativa y en manada y no de modo cualitativo y uno por uno”.
Pero los blogs nunca fueron tan inocentes ni la publicidad nunca fue tan mala.
Para mi, Ritacco se levantó para servirse café justo cuando pasaban la parte donde aparecía en esta película el Manifiesto Cluetrain con sus tesis sobre la conversación de las marcas. Es una pena.
Es una pena porque no llega a ver que los blogs siguen encarnando ese diálogo múltiple que habla de experiencias de marca en primera persona.
Es una pena porque no llega a darse cuenta de que en la inmensa mayoría de los blogs existe un código no escrito para diferenciar los post auspiciados de los otros. Y que son los que no lo hacen, los que pierden reputación y credibilidad.
Es una pena porque Ritacco no le dedica ni una mísera línea a uno de los verdaderos fenómeno que encarnan, en forma indirecta, los blogs: la publicidad contextual , con el adsense de Google a la cabeza.
Es una pena, en síntesis, ver cómo en lugar de meterse con cabeza y todo -sobre todo con cabeza- en este nuevo siglo, con sus nuevas modalidades de gestión, hay personas que insisten en las viejas recetas de la comunicación dirigida y el mensaje controlado.
Todo esto no quiere decir, insisto, que la blogósfera sea paz y amor o una nueva versión del hippismo asistido por computadoras. Pero sí quiere decir que la comunicación, -personal o corporativa,interna o externa- cambió para siempre y no hay que tenerle miedo a ese cambio.
Entonces, parafraseando cierta consigna, los usuarios, tengan o no tengan blog, no son culpables de que el modelo de negocios de la publicidad, de las discográficas o de las editoriales ya no sirva.
Es una pena que Ritacco no haya oído hablar de la Economía Long Tail o de la larga cola. Si, esa misma que plantea que “lo más asombroso acerca de la televisión es que puede transmitir un programa a millones de personas con una eficiencia inigualable. Pero no puede hacer lo contrario:transmitir un millón de programas a una persona. Eso es lo que internet hace tan bien.”
Es una pena que algunos todavía no escuchen estas voces por tener la tele encendida con el volumen tan alto…